Ciudad de México, septiembre de 2026. El 24 de junio de 2026, mientras Venezuela conmemoraba la Batalla de Carabobo y las festividades de San Juan, el país enfrentó una de las emergencias más devastadoras de su historia reciente. Dos terremotos consecutivos, de magnitud 7.2 y 7.5 en la escala de Richter, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia, dejando miles de personas fallecidas, heridas, desplazadas y desaparecidas.
Entre las entidades más afectadas se encontró el estado de La Guaira, donde la destrucción de infraestructura impactó gravemente a las comunidades y obligó a miles de personas a abandonar sus hogares.

Una respuesta enfocada en la salud
Ante la magnitud de la emergencia, Medical IMPACT México y Medical IMPACT Colombia desplegaron una respuesta humanitaria enfocada en la atención integral de la salud. Las intervenciones se desarrollaron en Caracas y La Guaira, tanto en refugios temporales que albergaban a personas desplazadas como en comunidades directamente afectadas por los sismos.
La necesidad de apoyo internacional resultó evidente desde los primeros días. Venezuela no había enfrentado un terremoto de esta magnitud desde 1900, por lo que la intensidad del evento y la amplitud de los daños representaron un desafío extraordinario para las capacidades locales de respuesta. En este contexto, Medical IMPACT movilizó equipos multidisciplinarios para atender necesidades urgentes de salud física y mental.

Atención médica, psicológica y de rehabilitación
Durante tres intervenciones consecutivas, los equipos médicos brindaron:
- Consultas de medicina general, psicología y rehabilitación física.
- Curación y manejo de heridas, y control de enfermedades crónicas.
- Atención en salud e higiene menstrual.
- Toma de signos vitales, glucometrías, mediciones de hemoglobina y pruebas de embarazo.
- Espirometrías, electrocardiogramas y uroanálisis, con su interpretación.
Como parte de la respuesta, se distribuyeron medicamentos e insumos médicos sin costo para las personas atendidas y se desarrollaron actividades de educación para la salud sobre primeros auxilios, salud menstrual y manejo adecuado de heridas, entre otros temas.
Un modelo flexible para llegar a más personas
La atención se llevó a cabo mediante un modelo que combinó circuitos de atención instalados en puntos estratégicos con células móviles conformadas por pequeños grupos de profesionales de la salud. Estas células recorrían casas de campaña y refugios temporales para acercar los servicios directamente a las personas afectadas, lo que permitió identificar necesidades específicas y garantizar una atención más accesible e integral.

Las acciones beneficiaron a personas desplazadas, familias que perdieron o sufrieron daños en sus viviendas, voluntarios, personal de apoyo, trabajadores de refugios, integrantes de cuerpos de seguridad y militares involucrados en las labores de rescate y reconstrucción. La población atendida incluyó personas de todas las edades, desde bebés hasta adultos mayores, así como mujeres embarazadas, personas con discapacidad y personas que viven con enfermedades crónicas o degenerativas.
Lo que encontraron en el terreno
Además de lesiones agudas relacionadas con la emergencia, los equipos detectaron padecimientos cardiovasculares crónicos desatendidos, enfermedades respiratorias asociadas a las condiciones de hacinamiento y necesidades crecientes de atención en salud mental. Por ello, la intervención fue ampliando progresivamente sus capacidades para brindar una respuesta más completa.
Resultados de la intervención
- 2,602 atenciones en salud.
- 1,876 personas beneficiadas directamente.
- 1,758 consultas de medicina general.
- 106 consultas de psicología.
- 270 glucometrías.
- 968 medicamentos y 237 insumos médicos y sanitarios entregados.
Estas acciones contribuyeron a la continuidad de cuidados esenciales durante la emergencia.
Experiencia en contextos de desastre
La respuesta de Medical IMPACT se distingue por la experiencia de sus equipos en emergencias, con intervenciones previas en el terremoto de México de 2017, los huracanes Otis y John, y las inundaciones registradas en Veracruz, Hidalgo y Puebla durante 2025. A ello se suma un enfoque de atención integral e interdisciplinaria, centrado en brindar servicios de alta calidad con humanismo, empatía, respeto por el contexto cultural y social de las comunidades, y el rigor técnico que exigen los escenarios complejos.
Los retos de la recuperación
Aunque la fase de emergencia permitió cubrir necesidades inmediatas, persisten desafíos importantes: seguir fortaleciendo la atención en salud mental, cuyos efectos pueden manifestarse en el corto y mediano plazo; promover una mayor cultura de prevención ante sismos, y dar seguimiento a las personas que viven con enfermedades crónicas.
La experiencia también reafirma la importancia de garantizar el acceso a la salud después de un desastre. Brindar atención gratuita permite que las personas destinen sus recursos, tiempo y energía a reconstruir sus hogares, recuperar sus medios de vida y restablecer una nueva normalidad. Asimismo, la solidaridad expresada a través de la acción humanitaria fortalece la esperanza, la resiliencia y la capacidad de recuperación de las comunidades afectadas.
Una intervención posible gracias a muchas manos
Esta intervención fue posible gracias a la confianza y colaboración del pueblo venezolano, al apoyo de las autoridades locales y al compromiso de múltiples aliados y donantes, entre ellos Direct Relief, Promotora Social México y el CENACED, con el respaldo de la Red Unidos por Ellos, además de muchas otras personas e instituciones que hicieron posible llevar atención sanitaria a quienes más la necesitaban.
Para conocer más sobre Medical IMPACT y descubrir formas de apoyar iniciativas de atención humanitaria y acceso a la salud, visita medical-impact.org.



